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John Mora Williams

Vicepresidente de la Comisión de Smart Cities y Coordinador del GT de Turismo Inteligente de la Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones (AMETIC)

Estamos viviendo una revolución digital completa, absolutamente integral, que afecta a toda la sociedad.

El sector turístico atraviesa una fase de transformación digital profunda, acelerada por la generalización de la nube y por la irrupción de la inteligencia artificial generativa, que ha simplificado la adopción tecnológica por parte de empresas y usuarios. La digitalización ha pasado de soluciones a medida a herramientas de producto, primero on premise y posteriormente bajo demanda, lo que ha ampliado la accesibilidad a las pymes.

El avance tecnológico del sector convive con la realidad de micro y pequeñas empresas limitadas por falta de personal, sobrecarga operativa y dificultad para gestionar múltiples herramientas no integradas. A pesar de generar datos, muchas pymes no logran analizarlos adecuadamente, de modo que la prioridad no es tanto producir más información como aprender a utilizar la que está disponible, incluyendo datos del destino. Además, el sector presenta distintos niveles según subsector: el alojamiento, por ejemplo, dispone de una digitalización prácticamente completa en visibilidad y reservas; las aerolíneas y globalizadores trabajan con altos niveles tecnológicos; mientras que restauración y actividades muestran mayores dificultades. Los modelos avanzados de precios dinámicos, channel management y distribución se consideran consolidados.

En el caso de la Plataforma Inteligente de Destinos constituye un punto de inflexión, al permitir que las pymes actualicen su oferta desde un portal profesional, accedan a un autodiagnóstico digital (IMD) y consulten un visor de datos del destino para apoyar decisiones comerciales. En este sentido el futuro pasa por ecosistemas de datos interoperables y soberanos, alineados con marcos como GAIA X.

Por otro lado, los retos principales incluyen la falta de integración entre sistemas, el acceso limitado a talento especializado, la necesidad de soluciones adaptadas según tipología de empresa y la carencia de uso avanzado de IA más allá de tareas básicas. No obstante, es importante destacar el papel de la administración pública, y la necesidad de reforzar acompañamiento, formación y transparencia en el mercado de soluciones digitales.