Pedro Carreño Fuentes
Presidente de la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR)
La inteligencia artificial no viene a quitarnos humanidad; viene a aumentarla.
Es importante poner de manifiesto que el turismo rural ha sido históricamente un sector pionero en digitalización, aunque la aparición de nuevas plataformas provocó una dispersión entre alojamientos y una dependencia elevada de intermediarios digitales. En este sentido la digitalización es un factor esencial para la supervivencia de los establecimientos ubicados en zonas rurales con limitaciones de conectividad, lo que condiciona su avance.
Pese a las restricciones técnicas, existe una conciencia plena y consolidada de la necesidad de mantenerse actualizados, tanto por parte de propietarios jóvenes como de perfiles de mayor edad. La administración pública es un actor clave para facilitar infraestructura y conectividad a este tipo de empresas.
El sector ha avanzado en procesos obligatorios como partes de viajeros, facturación electrónica o registros normativos. La IA y la realidad aumentada comienzan a adoptarse como herramientas para enriquecer la experiencia del visitante, especialmente en contenidos personalizados.
Entre los retos, es necesario subrayar la importancia de la sostenibilidad como criterio decisivo para el turista y como eje de futuro. Asimismo, merece la pena insistir en la necesidad de unir esfuerzos, recuperar centralización comercial propia y disminuir dependencia de plataformas. Para mejorar competitividad, es recomendable una formación continua, apoyo asociativo y acceso a servicios digitales adaptados al contexto económico del medio rural.